Lección Quinta.- Filosofía de la Autorrealización



Las calificaciones del discipulo

Un estudiante también debe estar cualificado, y su condición básica se presenta claramente en el Bhagavad-gita. El discipulo debe "inquirir sumisamente del Guru y rendirle servicio". (Bg. 4.34). La fé en el Guru es de la mayor importancia y lo califica a uno para la iniciación.

El Svetasvatara Upanisad (6. 23) afirma:

yasya deve para bhaktir
yatha deve tatha gurau
tasyaite kathita hy arthah
prakasante maharmanah

"Sólo a aquéllas grandes almas quienes tienen fé implícita en el Supremo y en el Maestro Espiritual, les son revelados todos los significados del conocimiento Védico".

La fé en el Guru es el tema tratado en una narración en el Bhagavata-Purana (10.8) sobre Sri Krishna. Al recordar los pasatiempos de Su adolescencia, Krishna se acuerda de que una vez El fué a colectar combustible para Su Guru, y asi El y Su amigo se habian perdido en el bosque durante una gran tormenta, y de este modo pasaron toda la noche deambulando de aqui para allá. Por la mañana, cuando al fin el Guru y otros discipulos encontraron a Krishna, el Guru estaba muy complacido y bendijo a Krishna de esta manera:

"Es sumamente maravilloso que Tú hayas sufrido tantas inconveniencias por Mi. A todo el mundo le gusta cuidar de su cuerpo como la primera consideración, pero Tú eres tan bueno y leal a Tu Guru, que sin importarte las incomodidades de Tu cuerpo Te has sacrificado para la complacencia de Tu maestro espiritual. Es el deber del discipulo dedicar su vida al servicio del maestro espiritual. Mi más querido de los dos veces nacidos (1), estoy muy complacido por Tu acción, y Te bendigo para que todos tus deseos y ambiciones sean satisfechos. Que la comprensión de los Vedas, los cuales has aprendido de mi, permanezcan siempre en Tu memoria, para que a cada momento puedas recordarlas enseñanzas de los Vedas y cites sus instrucciones sin dificultad. De este modo nunca serás defraudado en esta vida o en la próxima".

Y Krishna se acuerda del incidente de esta forma:

"Sin las bendiciones del Maestro Espiritual, nadie puede ser feliz. Por la misericordia del maestro espiritual, y por sus bendiciones, uno puede lograr la paz y prosperidad, y ser capaz de llevar a cabo la misión de la vida humana."

Obviamente la fé descrita aqui no es sencillamente un acuerdo intelectual sobre algún asunto teológico. Más bien, el discipulo debe rendirse completamente en cuerpo y en mente como el sirviente del Guru y tomar las instrucciones del Guru co mo la misión de su vida. En tonces no es una exageración decir que "la selección de un Guru es más significativa que la selección de un esposo o una esposa".

Los Vedas hacen énfasis en la necesidad de tal compromiso to tal. Después de todo, el Guru actúa como el salvador del discipulo, solamente él puede impartir el conocimiento Védico y, por lo tanto, la liberación. Por eso, el discipulo tiene una deuda con su Guru, quien personalmente lo ha sacado de la ignorancia condicionada y lo ha bendecido con la perfección de la eternidad, la bienaventuranza y el conocimiento. A su vez, el Guru debe ejecutar sus deberes humildemente, como un sirviente del Supremo y de su propio Guru en la suce sión discipular.

Si uno complace al Guru por el servicio sincero y en verdad entiende la conclusión Védica, recibe la iniciación de Brahmana (2). Un Brahmana es una persona erudita quien es lo suficientemente responsable como para iluminar a los demás. En India hay muchos Smarta-Brahmanas, o Brahmanas conscientes de la casta, quienes insisten en que uno no puede ser elevado al estado Brahminico a menos que haya nacido de una familia Brahmana. Este concepto de Brahmana por nacimiento decididamente no es Védico. Un sabio escribió: En el Srimad- Bhagavad-Gita-Parva-dhyaYah del Mahabharata, Vasudeva-Krsna dice en términos muy claros que la clasificación de la gente en cuatro Varnas (castas) está basada en el Guna-Karma, es decir, basado en las cualidades espirituales y en la conducta."

Hay un cuento popular en el Chandogya Upanisad sobre un muchacho llamado Satyakama quien se acercó a un Guru para que lo iluminase. "¿Eres hijo de Brahmanas?", le preguntó el Guru. El muchacho dijo que él no sabia quién era su padre. El Guru le dijo que preguntara a su madre, pero la madre del muchacho le dijo francamente que, puesto que ella habia conocido a muchos hombres, no estaba segura de quién era su padre. El muchacho entonces regresó donde el Guru y le dijo: "Mi madre no sabe". Complacido con la honestidad del muchacho, el maestro espiritual concluyó: "Tú eres un Brahmana".

Según las normas Védicas cualquiera puede ser elevado por medio de la instrucción a esta plataforma espiritual. En el Hari-bhakti-vilasa de Sanatana Gosvami, se afirma que aquel que está apropiadamente iniciado, ciertamente se vuelve un brahmana, asi como el metal de la campana se transforma en oro cuando es mezclado con mercurio. En el Séptimo Canto del Bhagavad-Purana (7.11.35), Narada le dice al Rey Yudhisthira que si uno tiene las cualidades de un brahmana, uno debe ser aceptado como brahmana. De esta manera, nacer en una familia, raza o religión en particular, no es una cualificación para un sisya.

Las más importantes de entre todas las cualificaciones del discipulo son la fé, el servicio y las preguntas sumisas. Sin embargo, el discipulo no debe seguir a su Guru ciegamente. En el Bhagavad-gita, Arjuna hace una serie de preguntas escudriñantes, y Sri Krishna le responde con razonamientos filosóficos y referencias a los sastras y los sadhus.

En la tradición Védica no puede ser exagerada la importancia de la relación Guru-sisya. Ciertamente el Padma-Purana en fatiza que es imposible ganar conocimiento sin un Guru: " A menos que uno sea iniciado por un maestro espiritual fidedigno en la sucesión discipular, el mantra que uno haya recibido no tiene ningún efecto". Continuamente los sastras acentúan el valor inestimable de la asociación con una persona santa. Está dicho que un momento de esa asociación es más valioso que miles de vidas sin ella. La impaciencia de sisya de oir del Guru, es en si misma una gran cualificación. Si después de oirle, él obedientemente lleva a cabo las instrucciones del maestro espiritual, el discípulo avanza más allá de la liberación, a la última etapa de amor por Dios.

En otras palabras, querido estudiante, practicando el proceso de Yoga enseñado en nuestro curso, usted se entrenará por si mismo para sobreponerse al nivel de la fé ciega. Y si usted comprende todo ésto, podrá obtener iniciación de un maestro espiritual fidedigno, después de haberse preparado a través de sus experiencias personales y realizaciones prácticas.

(1) Los dos-veces nacidos son aquéllos quienes han recibido la iniciación Brahmana, o quienes han aceptado a su maestro espiritual como su padre para que él los conduzca fuera de la ilusión material.

(2) La iniciación de Brahmana puede ser recibida por aquellos yoguis muy determinados, quienes por haber estudiado cuidadosa y profundamente la filosofia, han comprendido las instrucciones dadas y están listos a continuar el proceso de yoga inclusive hasta el final de sus vidas.


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